LAS CIFRAS DE LA REPRESIÓN EN JEREZ DE LA FRONTERA TRAS EL GOLPE DE ESTADO MILITAR DE 1936. Desde el verano de 2003 nos hemos ido reuniendo en Jerez un grupo de personas con la intención de crear en nuestra ciudad una asociación con el objetivo de emprender un conjunto de iniciativas y actuaciones de diversa índole tendentes a la investigación y conocimiento de la represión política practicada en nuestra ciudad como consecuencia del golpe de estado impuesto por las fuerzas de las armas de los sectores de los ejércitos que apoyaron al general Franco en Julio de 1936. Poco a poco, en la medida que las fuentes hasta ahora manejadas lo han permitido, vamos acercándonos al manuel casal rubio de la dimensión manuel casal rubio que alcanzó esta feroz represión en Jerez, una represión ampliamente intuida, pero hasta ahora absolutamente desconocida en sus detalles. En los cimientos sobre los que se levantó la amplia y variada estructura represora del régimen dictatorial surgido en julio de 1936 en Jerez aún permanecían ocultos las caras y los nombres de todos aquellos jerezanos y jerezanas que sufrieron, no sólo la represión física -el asesinato arbitrario en su más arbitraria manifestación-, sino también una campaña de desprestigio de su dignidad y su imagen pública.

En el caso de Jerez, en particular, tenemos constancia de ciertos antecedentes de personas y grupos que han trabajado, aunque sea de forma somera, la recuperación de la memoria histórica en nuestra ciudad en base a casos concretos y particulares. Actualmente podemos afirmar que, debido al trabajo exhaustivo que está desarrollando Jerez Recuerda, este tema esta despertando el interés en otras organizaciones cuyo trabajo se centra más en lo político o en lo sindical. Desde el ámbito de colaboración con otros grupos, nos hemos planteado esa posibilidad siempre que esta relación no reste autonomía a la asociación, tanto en la acción, como en el estudio y la investigación. En cuanto a los testimonios orales que hemos recabado, hemos tenido la gran suerte de entrevistar a algunos ciudadanos que vivieron aquel período histórico, o que fueron testigos de ciertos episodios de la represión, o descendientes de familiares y amigos que vivieron o murieron bajo el yugo del miedo y la persecución franquistas. Estas personas nos han dejado constancia de sus valiosos testimonios.

Archivo Histórico Municipal de Jerez de la Frontera. Archivo Histórico del Tribunal Militar Territorial Segundo de Sevilla. Se trata, desde luego, de una documentación fragmentaria y muy dispersa entre las distintas secciones en que se organiza el Archivo, lo que ha obligado a una labor investigadora en ocasiones casi detectivesca. Entre esta documentación deben destacarse los libros de cementerio, libros registro de entrada y salida del Ayuntamiento, libros de quintas, Actas Capitulares y la sección de legajos. Queremos mencionar, especialmente, el documento conocido como Censo de Huérfanos de la Revolución y la Guerra, de 1941. Esta última documentación del Archivo Municipal ha sido -después de la información extraída del Registro Civil de los Juzgados de nuestra ciudad- la que más nombres de personas asesinadas ha proporcionado a la investigación, con 69 personas identificadas, aunque bien es verdad que algunas de ellas ya estaban contrastadas por otras fuentes documentales o testimonios orales.

Se trata de un censo de huérfanos formado en todos los municipios españoles a raíz de la publicación del decreto de Ministerio de Gobernación de 23 de enero de 1941 que ordenaba la creación de la llamada Obra Nacional de Protección del Estado a los Huérfanos de la Revolución y la Guerra. El Gobierno Civil de Cádiz en circular nº 55, BOP 13-1-1941, por su parte, publicaba las instrucciones acerca de la formación de dicho censo. Desde luego, en esta labor de atención a los huérfanos, el Ayuntamiento de Jerez se había adelantado a lo ordenado en el mencionado decreto. Una fuente de especial importancia para la identificación de las víctimas de la represión derechista asesinadas en Jerez ha sido el documento que hemos denominado como Lista de José Sánchez Barrios. Hemos concedido a esta fuente un índice de fiabilidad absoluto, toda vez que una gran mayoría de las víctimas que se recogen en la mencionada Lista han sido comprobadas documentalmente a través de otras fuentes documentales manejadas en nuestra investigación. En aquellos casos no contrastados a través de otras fuentes se ha optado por incluirlas en la relación definitiva de asesinados que presentamos, toda vez que, como hemos dicho antes, la fiabilidad de la Lista se ha revelado altísima e irreprochable. Una de las razones de que algunos de estos casos no hayan podido ser contrastados por otras fuentes reside en el hecho de que en la Lista aparecen anotadas sólo con el apodo, su profesión o bien con indicación de su relación familiar con otras personas.

La fuente más prolífica en contenido de datos, a la que hemos consultado para lograr la cuantificación y el esclarecimiento de la identidad de las personas asesinadas tras el golpe militar de julio de 1936 en Jerez de la Frontera y en su comarca, se encuentra recogida en los asientos de los libros de defunciones del Registro Civil de nuestra ciudad. Este primer acercamiento nos ha servido para hacernos una idea aproximada del alcance de la represión en Jerez, ya que los datos definitivos de aquella masacre humana aún no están cuantificados en su totalidad, especialmente los casos referidos a los primeros meses del alzamiento militar, puesto que muchos decesos no se inscribieron debido a diversas circunstancias. Cabe destacar, en el caso concreto de las defunciones no inscritas, un ejemplo que sobresale en nuestra investigación, por lo insólito del hecho, y que de alguna manera describe la singularidad de este fenómeno. Nos referimos a la relación de víctimas femeninas, que tenemos localizadas y confirmadas por otras fuentes, y de las que sólo hemos hallado un sólo asiento en el Registro Civil. Otra cuestión importante que hemos querido resaltar ha sido la forma en que están realizadas las inscripciones de las 192 víctimas encontradas en los libros de defunciones. En el estudio de los asientos realizados durante los primeros meses de la represión, hemos observado que la mayoría de los casos, se registran de manera concisa el apartado de datos personales y, apareciendo tachadas -pero de forma legibles- las inscripciones relativas al lugar de defunción, circunstancias, causas y lugar de enterramiento. Hemos resuelto, por tanto, incluir todos estos casos en nuestra lista porque se ha comprobado, por otra parte, que estas personas -inscritas bajo estas asépticas expresiones- han sido asesinadas tras haber sido contrastada y confirmada su eliminación física por otras fuentes documentales.

Más adelante, en las inscripciones realizadas en años posteriores, las fórmulas utilizadas en los asientos serán generalmente un poco más definidas y esclarecedoras. De este modo, y dependiendo de la autoridad judicial que haga la inscripción, ésta se realizará de maneras distintas. Con toda la información recabada por el grupo estamos haciendo un análisis político-social de la situación general del país y, concretamente, de nuestra ciudad, a partir del alzamiento militar, que nos ha servido de ayuda para establecer las áreas de nuestro trabajo de investigación y cuantificar, así, la situación de represión que sufrió la población durante aquellas fatídicas fechas. Sierra San Cristóbal, en la Cárcel de Jerez, en el Alcázar, en Puerta de Rota, en el picadero de Domecq y en la explanada de la Plaza de Toros, entre otros lugares conocidos. Por el momento sólo tenemos conocimiento de que existen otras dos fosas comunes en el cortijo El Marrufo, situado en el término municipal de Jerez de la Frontera y próximo a La Sauceda.

La fuente que nos ha facilitado la información es un artículo publicado en el Diario de Jerez, el 17 de mayo de 2004, firmado por J. Según este investigador, después de la toma y destrucción de La Sauceda, la población civil de esta aldea, hombres mujeres y niños, fue trasladada hasta dicho cortijo. A las mujeres y niños se les encerró en la capilla, sita en el referido lugar, desde donde fueron sacados para ser fusilados muchos de ellos, cometiéndose actos de violaciones hacia las mujeres antes de su ejecución. En cuanto al apartado de los Campos de Concentración poseemos diversas fuentes orales y escritas donde se menciona la existencia de estos campos de concentraciones de prisioneros civiles y de prisioneros militares : Cortijo de Vico, Plaza de Toros, El monasterio de La Cartuja. La llamada resistencia armada fue bastante escasa, según la información obtenida por las diferentes fuentes y el análisis que hacemos de ellas, a no ser que en un futuro aparezcan nuevas pruebas concluyentes que revoquen esta idea que mantenemos y que se acerca a la de la situación de otras muchas poblaciones que se situaron en la retaguardia de la zona nacionalista. Aunque el período que estudiamos se conoce tradicionalmente como Guerra Civil, se puede afirmar categóricamente que en el caso que nos ocupa, Jerez de la Frontera, aunque se podría trasladar a parte de Andalucía Occidental, no hubo lo que se conoce estrictamente como guerra. Podemos constatar que lo que ocurrió en la zona no fue otra cosa que una ocupación militar auspiciada por el golpe de estado que parte del ejército secundó en julio de 1936 aún haciendo uso de las armas.