Anticoagulantes anti-vitamina K: warfarina y acenocumarol Susana S. Los anticoagulantes orales son antagonistas de la vitamina K y actúan interfiriendo en la interconversión cíclica de la vitamina K y su 2,3 epóxido. Producen la disminución de la concentración de las formas biológicamente activas de los factores vitamina K wyse p45 user guide y de esta manera dificultan la formación y el crecimiento de los trombos. Algunos laboratorios incluyen la determinación del factor II en el control de anticoagulación.

Desde ya, sería un complemento útil pero no indispensable. Tiene valor en unas pocas situaciones: 1- cuando el paciente recibe al mismo tiempo heparina no fraccionada y anticoagulantes orales. Los controles de laboratorio al comienzo de la anticoagulación deben ser frecuentes. 3 a 4 días y se hace el 1er control a los 4 ó 5 días y según el resultado se adecúa la dosis con un control cercano, a los 7 días del inicio. Por ejemplo, hay polimorfismos descriptos que incluyen una mutación común en el gen que codifica para una de las enzimas hepáticas, el citocromo P450, responsable del metabolismo oxidativo del isómero S de la warfarina. Influencia de la dieta y otras drogas La cantidad de vitamina K de los alimentos condiciona la dosis de los anticoagulantes. Si el paciente mantiene estable la calidad de los alimentos que ingiere, carece de sentido prohibirle la ingesta de aquellos que tienen alto contenido de vitamina K.

Lo que más afecta la estabilidad del tratamiento son los cambios abruptos en la calidad y cantidad de los alimentos ingeridos. Hay distintas drogas que pueden modificar el requerimiento de los anticoagulantes. Actúan por diversos mecanismos, no siempre conocidos. 2da y 3ra generación, ácido acetilsalicílico, allopurinol, antibióticos beta lactámicos asociados a inhibidores de beta lactamasa, nitrofurantoína, fluoxetina. Alergia Raramente el acenocumarol puede provocar reacciones alérgicas como el prurito. Este efecto adverso se presenta habitualmente al inicio del tratamiento anticoagulante.

El cambio a warfarina suele mejorar el cuadro alérgico pero no siempre. No existen otras alternativas en este caso, salvo considerar la opción de los nuevos anticoagulantes. Reversión de la anticoagulación En caso de exceso de anticoagulación, el paciente puede requerir la disminución de la dosis o la suspensión transitoria del anticoagulante. Depende de cuan excedido está en su rango y si hay o no manifestaciones de sangrado. La administración de 1 mg de vitamina K por vía oral, permite revertir el exceso de anticoagulación, sin ocasionar resistencia posterior como sucede cuando se utilizan dosis más altas de vitamina K. Si se debe suspender el tratamiento anticoagulante porque ya no es más necesario, la interrupción puede hacerse bruscamente, dado que no se ha demostrado efecto rebote y la suspensión progresiva no ofrece ventajas para el paciente.